Artículo de Silvia Almeida

La hernia discal surge de la migración del núcleo pulposo a través del anillo fibroso hacia el canal espinal o los espacios a través de los cuales salen las raíces nerviosas, lo que puede conducir a la compresión de la raíz.
La compresión de una raíz nerviosa puede producir dolor o entumecimiento en la pierna y / o el pie.
En general, la hernia se presenta bajo el efecto del post-deslizamiento, principalmente en la dirección postero / lateral. Las hernias discales anteriores son más raras.
La ciática está relacionada con la degeneración de los discos intervertebrales (L4-L5) que causa dolor en las nalgas y se disipa en la parte posterior del muslo.

¿Se puede o no hacer ejercicio físico con este tipo de patología?

Para aquellos que aún no están en tratamiento, se recomienda no practicar ejercicios de alto impacto (correr, saltar) y / o generar sobrecarga en la columna vertebral (como sentadillas, rigidez, abdominales) hasta que se obtenga un diagnóstico médico preciso. Pero recuerde: la mejor recomendación siempre será la que provenga de un profesional. Por lo tanto, si sospecha que hay una hernia de disco, acuda a un ortopedista o neurocirujano que le solicitará las pruebas necesarias para determinar si hay algún problema y qué se puede hacer para tratarlo de manera segura e individual.

Evite adivinar y no se medica a sí mismo y siga una rutina de entrenamiento sin saber qué tipo de problema sufre. Después de la etapa de tratamiento inicial, que consiste en controlar y mejorar el dolor, entra en actividad física. El Pilates tradicional y clínico, el entrenamiento con pesas y el juego de rol profesionalmente guiado son excelentes opciones para fortalecer el cuerpo y rehabilitarlo.

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